
Vales el valor de tu respuesta, vales tu comportamiento, tu ilusión por vivir, tu experiencia y capacidad para salir de un bache, vales lo que sientes por la vida.
Vales cuando ofreces tus oídos y lo que habla tu boca, lo que ofreces y das, tu ayuda, cuando abres la puerta y no cierras una ventana.
Vales cuando te disculpas, cuando atiendes, cuando transmites, vales por tus detalles, dicen mucho de tu persona y hablan por sí solos. Vales cuando tienes valor de contar cómo van las cosas en tu cabeza. Vales por tu coherencia y criterio impecable.
Vales por tu madurez, por tu compromiso, por la honestidad, la lealtad que te debes, la sinceridad, la coherencia, el respeto, vales cuando demuestras que eres alguien de quien poder fiarse, y no alguien que viene a llenar su ego, vales por tu criterio, respeto y exquisito trato.
Vales cuando dedicas una poesía , cuando dejas ser ,vales cuando estás preparada para conocer a alguien, vales cuando no das pie a una mentira, vales cuando cierras la puerta antes y no abres las ventanas después, vales cuando espantas a los cobardes, a los perdedores, a la mentira , a la traición.
Vales por la clase, la educación, la verdad, y la honestidad.
Vales cuando mereces la pena, cuando no tienes una razón oculta, cuando no haces daño, cuando tu código es el del honor.
Entonces vales una vida, vales un sueño, vales una lucha, vales un camino…
Entonces vales