He aquí un viajero,no sólo de carretera, sino de emociones entre el alma y el corazón, en ocasiones poeta, otras rokero, guerrero, casi siempre pensador, y siempre amante de la naturaleza…
He aquí un viajero,no sólo de carretera, sino de emociones entre el alma y el corazón, en ocasiones poeta, otras rokero, guerrero, casi siempre pensador, y siempre amante de la naturaleza…

Luchador de viento

Y así ya no habrá guerra en el desierto, y en el desierto estarás sólo tú, y el viento que mueva el molino.

Aún resiste la idea del Luchador de Viento, porque todos los días hay tempestades en algún lugar. Por eso el guerrero moderno se enfunda un traje del futuro para luchar contra la tormenta del ayer, contra la calma del viento frente al molino que remueve su alma y escupe todas las execrables ideas que sólo son suyas, pero contra las que él va a luchar. Y claro, resulta imposible batallar con un traje en el alma del futuro contra las ideas que nosotros movemos ahora con el molino y que pertenecen a tempestades antiguas. La batalla no se celebra en el mismo espacio, en el mismo ámbito… no es posible celebrar la batalla. Aun así, el guerreo se viste para ella.

Es mejor mantener la calma, porque el guerrero viene a comerse el mundo, ni siquiera a fagocitado su borrasca y pretende engullir el planeta. Ni siquiera es dueño de su alma y va a conquistar el cosmos. Además, no sirve para nada conquistar el cosmos cuando no te has conquistado, la primera batalla de la guerra se vence en ti.

Es más fácil aprender a vivir con ello, y dejar el Escudo sobre la mesa, ayuda quemarlo, junto a la culpa en la hoguera de las Vanidades, aunque en demasiadas ocasiones la hoguera de las vanidades, no quema la vanidad misma. En ese incendio arderán los argumentos sin argumento, y pasarán a ser humo, y el humo tocará el cielo, y el viento llevará el humo, y así, el guerrero ahora ya marinero, se dejará llevar por el viento en tierra y en la mar.

Y así ya no habrá guerra en el desierto, y en el desierto estarás sólo tú, y el viento que mueva el molino.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *